Al ruido lo vence el silencio,
el leve rumor del agua o la melodía de una antigua
flauta sufí.
A la luz que ciega, la derrota la penumbra de celosías
caprichosas.
Aire de Sevilla es un escondite... su puerta, ese espejo
que se puede atravesar. Un espacio donde cerrar los ojos
y sentir lo que otros sintieron, donde rendirse a las páginas
de un libro, donde desandar caminos y curiosear por el pasado
en una atmósfera que busca tranquilidad y ofrece
templanza.
Aire de Sevilla ofrece estancias de reunión donde
compartir un té es la mejor invitación para
conversar, salones diseñados para acoger presentaciones
exposiciones en un ambiente único y especial.

De alguna forma, ciertos momentos y sensaciones de nuestro
pasado nos han estado esperando, refugiados en estrechas
y sublimes calles del corazón de Sevilla, ( antigua
Hispalis ) y ahora, en pleno Barrio de Santa Cruz, renace
un auténtico santuario de relajación sobre
un antiguo bañuelo árabe ( Hamman ), y vestigios
romanos.
En el siglo XVI un Virrey de las Indias construyó
una casa palacio, 1200 metros de memoria restaurada.
Aire de Sevilla un refugio que bebe de la historia de los
antepasados que hicieron del baño público
un arte para los sentidos. Un lugar llamado a ser testigo
arquitectónico del paso de cada cultura que se ha
detenido a conservar bóvedas, artesonados mudéjares,
lacerías y alfarjes, sillerías romanas...
Rincones que son vivas huellas de la historia y que el tiempo
ha querido guardar en secreto. Piezas que han salido a la
luz de estancias renovadas y cuyo valor histórico
cobra especial importancia al hallarse en mágica
convivencia con el más inmediato de los presentes.
Hamman: baño de aguas termales. Recreo para la piel
y el espíritu. Sosiego para los sentidos. Sabiduría
de civilizaciones que durante mil quinientos años
se transmitieron la herencia de un placer tan delicado como
infalible. Tesoro que apreciaron y compartieron romanos
y musulmanes.
En el siglo XVII desapareció el último baño
árabe de Sevilla...lo echábamos de menos,
Aire de Sevilla lo ha recuperado para la ti.
Relajamiento y placer a través del agua. Un recorrido
por tres baños en diferentes estancias y temperaturas,
la templada a 36 grados (tepidarium), la caliente a 40 grados
(caldarium) y finalmente la fría (frigidarium)a 16
grados. Estos cambios de temperatura proporcionan sensaciones
únicas. Además el baño puede continuar
en un auténtico Hamman, Baño de Sal (según
disponibilidad), Baño de Mil Chorros, Baño
de esencias y Sala de Relajación. El agua, nuestra
protagonista principal, siempre estará mimada, limpia
y en contínua renovación, así como
los vestuarios y todas las dependencias de la casa-palacio.

La permanencia puede durar una hora y media, y podrá
ir acompañado después, si lo desea, por un
masaje de relajación de 15, 25 ó 45 minutos
en nuestras salas especialmente acondicionadas.
El horario es de 10 de la mañana hasta las 2 de
la madrugada sin interrupción.
Todo serán facilidades, si el cliente, no viene
mas que con el deseo de disfrutar, le podemos proporcionar
hasta el traje de baño , toalla, calzado especial,
elementos de aseo y taquillas. Un motivo más para
estar tranquilo.